Dios Es . . . 7

Soberano

By Richard Martínez, Pastor Principal, October 02, 2022

INTRODUCCION

El día de hoy hablaremos de la soberanía de Dios, uno de los más importantes o el más importante de los atributos de Dios, pero a la vez el más malinterpretado.

MENSAJE

La Soberanía De Dios

La soberanía de Dios, se refiere a que Dios tiene absoluto control y gobierno sobre todas las cosas y sobre toda la creación; significa que todo lo que sucede, está bajo el total control de Dios. Nadie se lo dió, Él en sí solo, es soberano, lo que significa que Él es quién determina todas las cosas y gobierna todas las cosas. Si pudiera definir de una manera más clara la soberanía de Dios, pudiera decir sin lugar a dudas que Dios hace lo que Él quiere, como Él quiere, cuando Él quiere y porque Él quiere.

Salmos 24: 1 - 2: dice “La tierra es del Señor y todo lo que hay en ella; el mundo y todos sus habitantes le pertenecen. 2 Pues él echó los cimientos de la tierra sobre los mares y los estableció sobre las profundidades de los océanos.”

También dice:

Deuteronomio 32: 39: “¡Miren ahora, yo mismo soy Dios! ¡No hay otro dios aparte de mí! Yo soy el que mata y el que da vida; soy el que hiere y el que sana. ¡Nadie puede ser librado de mi mano poderosa!”

Actualmente, hay personas que ven de forma negativa el que Dios hace lo que quiere, como quiere, cuando quiere y porque Él quiere y se expresan de Dios como si fuera un tirano o un gobernante. Pero a esas personas yo les preguntaría, si usted construye una casa con sus materiales, para vivir en ella.

  • ¿Le gustaría que yo fuera a su casa a decirle de qué color debe pintarla?
  • ¿Qué uso debería darle a cierto cuarto?
  • ¿Cómo debe decorarla? ¿A quién debe invitar?
  • ¿Qué áreas de la casa le es permitido usar?.

Lo más seguro es que la contestación fuera: Esta es mi casa, la construí yo, la sostengo yo y por eso hago con ella lo que yo quiera, como yo quiera, cuando yo quiera.

Entonces si Dios creó el cielo, la tierra, el universo y todo lo que en él existe y es Él quien la sustenta; no podemos considerar que Él es injusto, porque hace como Él quiere, cuando Él quiere y porque Él quiere con su creación. Dios creó todo lo que existe, y es Dios quien en su soberanía lo sostiene.

Dios es soberano, Él no está sujeto a nada ni a nadie, nadie puede influenciarlo, nada lo toma por sorpresa, nada frustra sus planes, y esto lo debemos tener bien presente, porque inclusive Él dijo en ...

Isaías 46: 8 - 10: “¡No olviden esto! ¡Ténganlo presente! Recuérdenlo, ustedes los culpables. 9 Recuerden las cosas que hice en el pasado. ¡Pues solo yo soy Dios! Yo soy Dios, y no hay otro como yo. 10 Solo yo puedo predecir el futuro antes que suceda. Todos mis planes se cumplirán porque yo hago todo lo que deseo.”

Esto nos demuestra que Dios no responde a nadie, no le rinde cuentas a nadie, no es gobernado por nadie, no se somete a nadie, Él es Dios, Soberano y todo opera y existe, porque Él lo ha determinado.

La Soberanía De Dios Y Nosotros

Los que rechazan a Dios, lo hacen porque quisieran hacer de Dios, un ser gobernable, un ser por el cual votamos en algún tipo de elecciones celestiales, quieren hacer ver como si Dios viviera intimidado por sus comportamientos y malas intenciones y lo rechazan, como si eso lo limitara en cierta manera o forma, pero todos los que rechazan a Dios; en el día final se llevarán la gran sorpresa de que no escaparán de reconocer la soberanía de Dios, cuando aún en el infierno tengan que doblar su rodilla en asombro, y agobiados por el tormento, tengan que confesar que Jesús es el Señor.

Dice en

Isaías 45: 9 - 12: “Qué aflicción les espera a los que discuten con su Creador! ¿Acaso discute la olla de barro con su hacedor? ¿Reprocha el barro al que le da forma diciéndole: “¡Detente, lo estás haciendo mal!”? ¿Exclama la olla: ¡Qué torpe eres!”? 10 ¡Qué terrible sería si un recién nacido le dijera a su padre: “¿Por qué nací?”, o le dijera a su madre: “¿Por qué me hiciste así?”!». 11 Esto dice el Señor, el Santo de Israel, tu Creador: «¿Pones en tela de juicio lo que hago por mis hijos? ¿Acaso me das órdenes acerca de la obra de mis manos? 12 Yo soy el que hizo la tierra y creó a la gente para que viviera en ella. Con mis manos extendí los cielos; todas las estrellas están a mis órdenes”

Si analiza este versículo podrá ver que es insensato contender con la soberanía de Dios, todo lo que tiene que hacer es respirar y meditar en que: Si puedo respirar es gracias a la soberanía de Dios. Todo lo que tiene que hacer es mirar las estrellas y decir: Solo por la soberanía de Dios es que las estrellas pueden brillar en el cielo y es por la soberanía de Dios que tengo la vista para admirarlas. Todo lo que tiene que hacer es mirar el sol y darse cuenta de que no somos consumidos por el sol gracias a la soberanía de Dios.

Lo que significa que si el mundo entendiera que Dios es soberano y que es gracias a su soberanía que estamos disfrutando todo lo que estamos disfrutando,

que si estoy vivo es gracias a la soberanía de Dios, que si tengo una familia es gracias a la soberanía de Dios, que si tuve para comer hoy es gracias a la soberanía de Dios, porque es Dios quien controla y gobierna todo. Y si en su soberanía Él controla y gobierna todo, significa que lo que tienes, lo que eres, lo que logres, lo que ves, lo que disfrutas, lo que amas es gracias a Dios.

La soberanía de Dios debe producir en nosotros un gozo impresionante, porque si creemos que Dios es soberano, entonces tendremos la seguridad que todo lo que acontece en nuestras vidas, es el resultado de un propósito mayor al que podemos imaginar, que cada detalle de nuestras vidas, está ordenado, sustentado y cuidado por Dios.

Hay personas que detestan la soberanía de Dios, posiblemente porque no quieren ser gobernados, otros porque posiblemente pasaron por un evento traumático y doloroso en sus vidas y prefieren pensar que es imposible que Dios haya estado ahí y mucho menos que lo permitiera, como la muerte de un ser amado, como el abandono de una pareja, el abuso de un padre, etc.

Inclusive, la soberanía de Dios debe producir en nosotros un gozo increíble, porque gracias a ella es que no hemos sido consumidos, Dios en su soberanía decidió amarnos, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos y pecados; si lo piensa, se suponía que fuéramos condenados eternamente al infierno, pero Isaías 53 nos enseña que Dios en su soberanía decidió entregar a Jesús por nuestros pecados y sufrir por nuestra maldad.

Veamos lo que dicen los

  1. 10 - 12: “Formaba parte del buen plan del Señor aplastarlo y causarle dolor. Sin embargo, cuando su vida sea entregada en ofrenda por el pecado, tendrá muchos descendientes. Disfrutará de una larga vida, y en sus manos el buen plan del Señor prosperará. 11 Cuando vea todo lo que se logró mediante su angustia, quedará satisfecho. Y a causa de lo que sufrió, mi siervo justo hará posible que muchos sean contados entre los justos, porque él cargará con todos los pecados de ellos. 12 Yo le rendiré los honores de un soldado victorioso, porque se expuso a la muerte. Fue contado entre los rebeldes. Cargó con los pecados de muchos e intercedió por los transgresores.”

CONCLUSION

Es tiempo de que como Iglesia y como cristianos alabemos a Dios por su soberanía, porque

  • Fue gracias a la soberanía que cuando Adán y Eva pecaron Dios mató un animal y los cubrió con sus pieles.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Abraham pudo ver su promesa cumplida de tener un hijo a sus 99 años.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que cuando los hermanos de Jose, trataron de matarlo y lo vendieron como esclavos, Dios cumplió su promesa en su vida.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Dios usó a Moisés para sacar al pueblo de la esclavitud.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Dios usó a Josué para entrar en la Tierra Prometida.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Dios tomó a un joven pastor de ovejas y le dio la victoria sobre un gigante guerrero con una onda y una piedra.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Elías pudo dominar a los profetas falsos de Baal.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que los jóvenes hebreos cuando no se postraron y fueron echados en el horno de fuego, ni sus cabellos olían a quemado.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que la boca de los leones fue cerrada cuando Daniel fue echado en el foso de los leones.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que los 120 recibieron el bautismo del Espíritu Santo y predicaron el Evangelio por todo el continente.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que un asesino llamado Saulo de Tarso fue alcanzado por Cristo y se convirtió en el Apóstol Pablo.

  • Fue gracias a la soberanía de Dios que Jesús envió a su hijo a ser crucificado en la cruz para el perdón de nuestros pecados.

También fue gracias a la soberanía de Dios que a un joven drogadicto y traficante no lo mataron, cuando se merecía la muerte, fue gracias a la soberanía de Dios que ese joven ahora siendo un hombre adúltero, fue alcanzado mientras estaba en adulterio y su vida fue salvada; fue gracias a la soberanía de Dios que ese mismo hombre al regresar a su casa pudo Dios restaurar su matrimonio; fue gracias a la soberanía de Dios que no solo restauró su matrimonio, sino también a sus hijos, fue gracias a la soberanía de Dios que no solo lo llevó a que toda su familia fuera restaurada, sino que también Dios lo usó para predicar el Evangelio; fue gracias a la soberanía de Dios que luego lo convirtió en un Pastor de esta iglesia; fue gracias a la soberanía de Dios que le dio la bendición de tener dos hermosas nietas y una que viene en camino, fue gracias a la soberanía de Dios que me ha guardado, liberado, sanado, bendecido, amado, transformado.

Como ven, yo amo la soberanía de Dios, porque mientras muchos la ven como algo negativo, yo la veo como lo mejor que ha pasado en mi vida, porque Dios en su soberanía no me ha dado lo que merecía, y lo que merecía era el infierno, pero en su soberanía Dios decidió ignorar el infierno y darme su amor.

Tenemos que vivir agradecidos con la soberanía de Dios, porque fue gracias a su soberanía, gracias a que Dios hace lo que Él quiere, como Él quiere, y cuando Él quiere, que decidió amarnos al punto tal de que no hay un poder que pueda evitar o limitar su amor por nosotros.

La Biblia nos dice en

Romanos 8: 35 - 39: “¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? 36 (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»). 37 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. 38 Y estoy convencido de que nada podrá jamás separarnos del amor de Dios. Ni la muerte ni la vida, ni ángeles ni demonios, ni nuestros temores de hoy ni nuestras preocupaciones de mañana. Ni siquiera los poderes del infierno pueden separarnos del amor de Dios. 39 Ningún poder en las alturas ni en las profundidades, de hecho, nada en toda la creación podrá jamás separarnos del amor de Dios, que está revelado en Cristo Jesús nuestro Señor.”

¿Acaso usted puede entender cuánto le ama Dios?

Si usted está leyendo este mensaje es porque Dios, en su soberanía, quiere mostrarle cuánto le ama, Dios en su soberanía anhela que vengas a Él, así como estás, con tus errores, con tus faltas, con tus pecados, porque Él no está esperando a que cambies para amarte, sino que Él te ama como eres y es por su amor que tu vida será transformada, no tienes que cambiar para venir a Él, tienes que venir a Él para cambiar.

Un día el rey Nabucodonosor se enalteció y no reconoció la soberanía de Dios, declaró que él había edificado a Babilonia, Dios lo expulsó de la sociedad humana y terminó comiendo pasto con los animales salvajes, entonces Dios le dijo que así estaría hasta que reconociera la soberanía de Dios.

Daniel 4: 34 - 37: nos dice “Cuando se cumplió el tiempo, yo, Nabucodonosor, levanté los ojos al cielo. Recuperé la razón, alabé y adoré al Altísimo y di honra a aquel que vive para siempre. Su dominio es perpetuo, y eterno es su reino. 35 Todos los hombres de la tierra no son nada comparados con él. Él hace lo que quiere entre los ángeles del cielo y entre la gente de la tierra.

Nadie puede detenerlo ni decirle:

“¿Por qué haces estas cosas?”. 36 »Cuando recobré la razón, también recuperé mi honra, mi gloria y mi reino. Mis asesores y nobles me buscaron y fui restituido como cabeza de mi reino, con mayor honra que antes. 37 »Ahora, yo, Nabucodonosor, alabo, glorifico y doy honra al Rey del cielo. Todos sus actos son justos y verdaderos, y es capaz de humillar al soberbio.”

Cuando Nabucodonosor recuperó la razón y reconoció la soberanía de Dios, nos dice la Biblia que eso lo impulsó a alabar, glorificar y dar honra al Rey del cielo, y es lo que tenemos que hacer nosotros en este día, porque Él nos salvó, nos rescató de la vida que teníamos, nos bendijo, nos amó y todo lo hizo porque Él hace lo que quiere entre los ángeles del cielo y la gente de la tierra y nadie puede detenerlo. Y porque hace lo que quiere, como quiere, cuando quiere y porque quiere, Él decidió amarnos eternamente. Así que si Dios ha hecho algo poderoso en tu vida, dale tu mejor adoración al Señor, porque sus actos son justos y verdaderos.

La soberanía de Dios es tan impresionante, que cuando meditamos en ella, da una paz y una fe increíble, y eso es lo que nos debe llevar a vivir declarando que:

NO HAY NADA MEJOR QUE SER CRISTIANO