Cuando me siento Indigno

Lucas 5:8

By Ps. Luis Cuellar, May 17, 2026

¿En qué momentos de mi vida me he sentido como Pedro en Lucas 5:8, queriendo alejarme de Jesús por mi propia condición?

¿Estoy permitiendo que mi pasado, errores o debilidades definan cómo me veo a mí mismo, más que lo que Dios dice de mí?
¿Qué “pesos” o “pecados que me asedian” aún están estorbando mi carrera espiritual según Hebreos 12:1?
¿Estoy creciendo en la luz de Dios como enseña Proverbios 4:18, o me he estancado por culpa, vergüenza o condenación?
¿Cuántas veces he permitido que la mentira del enemigo me haga sentir indigno cuando Dios ya me ha perdonado? (Juan 8:44)
¿Qué áreas de mi fe son inestables como la de Pedro cuando dudó, aunque había visto el poder de Dios?
¿Estoy reaccionando desde mi humanidad (impulsos, enojo, miedo) o desde una fe firme en Jesús?
¿He confundido mis caídas con el final de mi propósito, en lugar de verlas como parte del proceso de restauración?
¿Qué me está impidiendo escuchar hoy la voz de Jesús que me restaura, como en Juan 21:15–17?
¿Creo realmente que Jesús está intercediendo por mí para que mi fe no falte, como en Lucas 22:31–32?
¿Estoy viviendo más desde la culpa de mi error o desde la verdad de que Cristo no me ha abandonado?
¿Puedo aceptar que el amor de Jesús es mayor que mis fallas, como lo vemos en Juan 15:13?
¿Qué necesito dejar atrás para responder al llamado de Dios sin sentirme indigno?
Si Jesús me preguntara hoy como a Pedro: “¿Me amas?”, ¿qué le respondería realmente con mi vida?