¿Qué voces estoy escuchando diariamente que intentan confundirme, atemorizarme o alejarme de la verdad de Dios? ¿He reconocido que sin Cristo puedo ser engañado fácilmente por las mentiras de este mundo? ¿En qué áreas de mi vida he tratado de resolver todo sin depender de Dios? ¿Qué mentiras del enemigo he llegado a creer acerca de mí mismo, de mi futuro o de mi relación con Dios? Así como David conocía lo que Dios pensaba de él, ¿yo conozco realmente mi identidad en Dios? ¿Estoy dejando que la sociedad determine mi valor y dirección, o permito que la verdad de Dios guíe mi vida? ¿Qué “armaduras” humanas estoy usando que Dios nunca me pidió cargar? Cuando enfrento gigantes, ¿en quién estoy apoyando mi confianza: en mis fuerzas o en Dios? ¿Hay áreas donde el miedo me ha paralizado como al ejército de Israel? ¿Puedo identificar momentos donde Dios me sacó de confusión y me mostró Su verdad? ¿Estoy ignorando la necesidad espiritual de las personas que están a mi alrededor? ¿Quién necesita escuchar de Dios a través de mi vida, mis palabras o mis acciones? ¿Estoy dispuesto a tomar acción como David, aun cuando otros tengan miedo o dudas? ¿He cerrado mis ojos ante personas heridas, confundidas o esclavizadas espiritualmente? ¿Qué ejemplo estoy dando a mi familia, amigos o comunidad acerca de confiar en Dios? ¿Estoy viviendo solamente para mis propios intereses o entendiendo que alguien me necesita? ¿Qué obstáculos me impiden hablar la verdad de Dios a otros? ¿Cómo puedo convertirme en alguien que trae esperanza y libertad a quienes viven engañados? Después de escuchar este mensaje, ¿qué decisión necesito tomar hoy para vivir bajo la verdad de Dios y ayudar a otros a encontrarla?