Sobre la promesa cumplida (Hechos 2:1–4) ¿Estoy viviendo como alguien que cree que la promesa del Espíritu Santo ya fue cumplida, o como si aún estuviera lejana? ¿Qué evidencias hay en mi vida de que he sido lleno del Espíritu Santo? ¿He permitido que el Espíritu Santo transforme mi manera de hablar, pensar y actuar? Sobre la obediencia ¿Estoy obedeciendo a Dios incluso cuando no entiendo completamente sus instrucciones? ¿Hay áreas en mi vida donde sé lo que Dios me ha pedido, pero aún no he obedecido? ¿Mi amor por Jesús se refleja realmente en mi obediencia diaria? Sobre la unidad ¿Estoy contribuyendo a la unidad en mi iglesia y en mi familia, o estoy causando división? ¿Soy consciente del poder que se desata cuando el pueblo de Dios permanece unánime? ¿Estoy dispuesto a dejar actitudes, orgullo o diferencias para mantener la unidad? Sobre la dedicación al Señor ¿Mi relación con Dios es constante o solo lo busco en momentos de necesidad? ¿Qué prioridad tiene congregarme y estar en la presencia de Dios en mi vida? ¿Estoy cultivando una vida de adoración continua o solo momentos ocasionales? Sobre la relación con Dios (oración) ¿Estoy perseverando en la oración como lo hicieron los discípulos? ¿Mi vida refleja una relación real con Dios o solo prácticas religiosas? ¿Dependo del poder de Dios o sigo confiando en mis propias fuerzas? Sobre el poder y el fruto del Espíritu ¿Se manifiesta el fruto del Espíritu Santo en mi carácter diario? ¿Estoy buscando solo el poder sobrenatural o también la transformación interna? ¿Mi vida refleja amor, gozo y paz aun en medio de pruebas? Sobre la aplicación personal ¿Qué necesito ajustar hoy para experimentar una llenura más profunda del Espíritu Santo? ¿Estoy dispuesto a rendir completamente mi vida para vivir en ese poder? ¿Cómo cambiaría mi vida si realmente caminara cada día lleno del Espíritu? Sobre la victoria en Cristo (Romanos 8:37–39) ¿Estoy enfrentando mis luchas desde la derrota o desde la victoria que Cristo ya me dio? ¿Qué situaciones actuales necesito entregar al poder del Espíritu Santo? ¿Creo verdaderamente que nada me puede separar del amor de Dios?